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jueves, 10 de julio de 2008

Tesis: "EL PROCESO DE ADAPTACIÓN EN NIÑOS INSTITUCIONALIZADOS PERTENECIENTES A LA FUNDACIÓN MI CASA EN EL CONTEXTO ESCOLAR"




Realizado por: Silvio Antilef / Daniel Vargas
Introducción

La sociedad actual globalizada, en donde la economía imperante tiende a excluir y segregar a muchas personas, generando pobreza y ampliando la distancia entre las clases sociales que pareciera no tener una pronta solución o simplemente no la hay, especialmente en los países llamados “en vías de desarrollo”, como lo es Chile, no está ajeno a las grandes transnacionales, las nuevas tecnologías y las masas de comunicación, con una economía extremadamente capitalista. Este fenómeno, claro está, trae como consecuencia la exclusión de muchas personas del sistema económico generando pobreza, y asimismo, imposibilitando el acceso a los niveles mínimos de salud, alimento, vivienda, vestido y educación. Es así, como la pobreza se convierte en un fenómeno sin precedentes que acarrea un sinfín de problemas que van construyendo una sociedad con discriminación, resentimiento social, violencia, egoísmo, etc., en el que los niños y niñas son los más afectados física, psicológica, emocional y socialmente.

La familia como principal agente socializador, muchas veces se ve enfrentada a problemas que derivan de la pobreza como violencia intrafamiliar, alcoholismo, drogadicción, etc., provocando serias consecuencias en su estructura, como la separación de los padres, abandono y/o incumplimiento del rol parental para brindar las necesidades básicas y bases familiares sólidas a sus hijos, viendo forzados a entregar la tutoría a otras familias, centros de acogida, fundaciones y/o insertándolos prematuramente a la actividad laboral para solventar económicamente a la familia.

Frente a este fenómeno, pareciera que el único agente socializador que podría dar solución a esta problemática, es la escuela. Sin duda, para esta institución ha sido una labor muy dura de sobrellevar. Problemas socioeconómicos y carencia de un clima afectivo en una familia, son aspectos que dificultan el desarrollo personal de sus hijos, provocando que nos encontremos con estudiantes en serios problemas de adaptación al contexto escolar.

El problema más habitual, producto de la desadaptación de algunos niños, en el día a día del aula común, es poder crear un ambiente de trabajo adecuado para el desarrollo de las clases que son frenadas por una mala convivencia escolar, generando conductas que altera el normal funcionamiento de las clases: insultos, golpes, desobediencia, entre otras, a las que llamaremos conductas desadaptativas.

En este contexto de serios problemas sociales, nos encontramos con niños institucionalizados que presentan conductas desadaptativas más serias que aquellos niños de familias constituidas. Este tipo de conductas se relacionan principalmente con aspectos de su vida cotidiana como son los amigos, la familia, la escuela y el estado de ánimo. Ejemplo de estas conductas se refieren a que el niño tiende a aislarse, estar solo y no demuestra interés por estar con otros niños; es inquieto, le cuesta concentrarse y prestar atención; es irritable y enojón, muestra falta de ánimo y poco interés por el colegio.

Entre las conductas desadaptativas que pueden presentar los niños en el ambiente escolar se encuentran aquellas relacionadas con agresividad, impulsividad, timidez, inmadurez emocional e insuficientes condiciones para el aprendizaje. Los niños con conductas agresivas e impulsivas dañan físicamente a otros niños, no son cuidadosos con sus objetos personales, no obedecen las reglas impuestas por los profesores, desafían la autoridad, reaccionan negativamente frente a la crítica y el fracaso, molestan constantemente a sus compañeros e interfieren con el desarrollo de las actividades que se realizan en el aula.

De esta forma, la conducta desadaptativa presente en muchos niños se da a causa de problemas de adaptación a un contexto en particular. Por lo tanto, la adaptación es muy importante para el desenvolvimiento de los individuos en un contexto, ya sea social o cultural. Es el proceso por el cual, un grupo o un individuo ajustan sus patrones de comportamiento a las normas imperantes en el medio social en el que se mueve. “Al adaptarse, un sujeto abandona hábitos o prácticas que están negativamente evaluadas en el ámbito al que desea integrarse, y eventualmente adquiere otros en consonancia con las expectativas que se tienen de su nuevo rol”
[1]. En este caso la escuela cumple una función importante, especialmente de integración donde el proceso de adaptación juega un papel fundamental para el logro de muchos objetivos propuestos en el ámbito educativo.

En estos casos y respecto al ambiente escolar, la escuela se ha constituido en una institución social básica que comprende un conjunto de relaciones, procesos y recursos para satisfacer necesidades o intereses comunes. En este sentido, la escuela cumple diversas funciones sociales como la custodia y la selección del papel social.

Éste último pareciera ser el objetivo principal de la educación escolar, pudiendo o no considerar el desarrollo holístico del niño como un fin en sí mismo o como un medio para alcanzar el objetivo central. Se explicite o no como un objetivo, el sistema escolar influye sobre la personalidad del niño al entregar la posibilidad de confrontar la situación familiar con la escuela. La familia es un grupo íntimo cuyas relaciones están pactadas por la dinámica afectiva que cohesiona a sus miembros y da la oportunidad de un trato individualizado. En cambio, la escuela es una comunidad más impersonal en la cual las relaciones están reglamentadas y las reglas establecen exigencias. Los resultados alcanzados en la escuela pueden condicionar en importante medida el futuro social, profesional y personal del niño.

Por otro lado, tenemos a la fundación Mi Casa como una institución que dirige sus esfuerzos hacia el intento de remediar los problemas sociales existentes en nuestro país albergando a niños que han recibido las repercusiones de una triste cara de la sociedad. Así, la Fundación Mi Casa Cisnes de Putemún “tiene como objetivo la acogida y recuperación de niños entre 3 y 18 años en riesgo social, debido a la carencia de un medio familiar normal, producto de la desintegración familiar a nivel estructural ó funcional. Transmitiendo al niño los valores fundamentales de la familia”
[2]. Por lo tanto en ella encontramos una diversidad de realidades que confluyen día a día con distinta complejidades e intensidades.

En este contexto, nuestra investigación se encamina a entregar una visión referida a que todo ser humano es adaptable a cualquier medio social. Por lo tanto, la investigación toma un rumbo en la cual nos permita describir e interpretar el proceso de adaptación en niños institucionalizados pertenecientes a la Fundación Mi Casa en el contexto escolar, específicamente en la escuela Ana Nelly Oyarzún Cártes.

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Resumen

La presente investigación fue realizada desde la base del paradigma cualitativo, fruto de muchas interrogantes que afloran para entender las conductas desadaptativas de los estudiantes de los niños de la Fundación Mi Casa “Cisnes de Putemún” de la ciudad de Castro. La finalidad del presente estudio es dar las posibles causas de sus comportamientos, tanto dentro como fuera del aula, y todo lo que pueda ser influyente. Como también dar a conocer el proyecto de reinserción familiar en la Fundación y conocer las metodologías utilizadas para el control de estas conductas.

Esta investigación se efectuó con dos hermanos residentes en la Fundación Mi Casa, con el objetivo de describir e interpretar el proceso de adaptación de niños de la Fundación Mi Casa en la escuela Ana Nelly Oyarzún Cartes de Nercón. Lo cual fue posible a través de la observación participante realizado dentro del establecimiento

La investigación ofrece un relato descriptivo que refleja el proceso empírico de nuestro trabajo como investigadores, que fundan las interpretaciones y conclusiones a partir de una visión que intenta comprender desde el interior de los niños el afloramiento de las conductas desadaptativas.




Present it investigation was accomplished from the qualitative paradigm's base, fruit of many questions than surface for understanding conducts inappropriate of the students of the Foundation Mi Casa "Cisnes de Putemun" of Castro's city. The purpose of the present study is to give the possible causes of its behaviors, so much inside as you be of the classroom, and all that may be influential. I eat also to communicate the project of family re-insertion in the Foundation and knowing the methodologies utilized for the control of these conducts.

This investigation took effect with two resident brothers in the Foundation Mi Casa, for the sake of describing and interpreting children's process of adaptation of the Foundation Mi Casa at the school Ana Nelly Oyarzún Cartes of Nercón. This was possible through the participating observation accomplished within the establishment.

The investigation offers a descriptive story that reflects the empiric process of our work like investigators, that the interpretations and findings as from a vision that tries to understand from within the children the outcrop of the conducts fuse inappropriate.
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CAPÌTULO I:

Problema de Investigación
1.1. Problematización

Antes de su nacimiento el hombre está predestinado a relacionarse con el medio que les ha tocado vivir. Esta relación permanente e intensa muchas veces van construyendo a un ser condicionado por las diferentes situaciones con las que se ha enfrentado.

Para muchos niños del país, que crecen en ambientes hostiles, ya sea familiar o sociedad próxima, se generan situaciones problemáticas que van constituyendo sus estructuras mentales, conductuales y afectivas, que los hace actuar ante los demás de una manera determinada reflejando dicha realidad.

Son esas estructuras mentales, forjados por la experiencia de vida, con las que afrontan nuevos sistemas sociales como la escuela, en donde la estructura social está determinada por pautas de convivencia del cual los estudiantes deben incorporarse y adaptarse al nuevo mundo, produciéndose dificultades para convivir con los demás integrantes.

Desde este punto de vista, en una sociedad donde cada vez los problemas sociales como: violencia intrafamiliar, alcoholismo, drogas, pobreza, etc. van en creciente aumento, formando a niños con bastantes tendencias de caer en lo mismo. Es ahí, donde nos encontramos con niños con problemas de adaptación, brotando complicaciones en su personalidad y conductas dentro de los recintos educacionales, reflejadas en la inadecuada convivencia escolar: peleas, insultos descalificadores, desinterés por las clases, no cumplimiento de normas, etc.

En estos problemas sociales, la educación juega un papel fundamental para contribuir al desarrollo integral de niños y jóvenes; colaborando en su proceso de integración y adaptación a la vida social. Habilitándolos de habilidades sociales para la participación responsable en la vida ciudadana y el protagonismo en el desarrollo de su propio proyecto de vida. Esta misión cobra cada día mayor importancia, ya que la vida social está en permanente transformación, y por tanto, la forma de participación y de vivir en sociedad varían y se hace más diversa. Para lo cual, la adaptación social se convierte en un fenómeno de real importancia para la construcción de una sociedad más próspera en las futuras generaciones.

Situándonos en los niños de la Fundación Mi Casa que asisten a la escuela, en donde sobresalen principalmente por sus conductas desadaptativas, provocando que disminuya la posibilidad de un desarrollo holístico y por ende dificulta la labor docente en el aula común, generando distintas confrontaciones entre estudiantes y profesores, incidiendo en forma negativa en la convivencia diaria de la escuela. Por lo tanto, la conducta desadaptativa es un fenómeno que incide dentro del aula y a nivel de unidad educativa y que muchas veces tiene su origen en un padre rechazante, que provoca baja tolerancia a la frustración, y el rechazo puede generar todo tipo de conductas desadaptativas (Valles & Valles, 1996). Estas se ven reflejadas en las conductas que desarrolla el niño en el aula, al no adaptarse a un sistema social por circunstancias de la vida, ajeno a la esencia de un sistema viviente que nace y se desarrolla.

Por cuanto, la realidad abordada en esta investigación se asienta en la existencia de niños institucionalizados con problemas de adaptación social en la escuela, reflejado en las conductas desadaptativas de los estudiantes provenientes de hogares de acogida dentro de los establecimientos educacionales de la provincia de Chiloé, específicamente en la localidad de Nercón, perteneciente a la comuna de Castro.


1.2. Descripción del problema

Los niños de la Fundación Mi Casa siempre se han enfrentado a obstáculos producto de la discriminación y por ende estigmatización de los distintos actores de una unidad educativa, como profesores y principalmente de padres y apoderados, quienes ven a estos niños como un peligro para la integridad tanto física como psicológica de sus hijos. Es por esto, que niños provenientes de esta Fundación se ven cada año con el problema de encontrar colegios que los acepten, producto de no lograr adaptarse a un sistema educativo en particular.

Nadie niega que estos niños actúan de cierta manera debido a la gran carga psicológica y emocional producto de los distintos problemas ocurridos durante su historia de vida, reproduciendo lo que sus ojos han visto durante la infancia. Por lo tanto, se ven afectados para una relación social adecuada a su edad, con los distintos actores sociales del sistema educacional.

Para poder abordar este tema de gran trascendencia social se han tomado como sujetos de estudio a dos hermanos que están bajo la responsabilidad de la Fundación Mi Casa de Putemún (Castro - Chiloé) oriundos del sector de Huyar, ubicado en la comuna de Curaco de Vélez , quienes son alumnos regulares de la escuela Ana Nelly Oyarzún Cartes de Nercón

Estos niños de edades entre 9 y 11 años llegaron a Fundación Mi Casa el año 2001, derivados por el Juzgado de Letras de la comuna de Quinchao por maltrato infantil, indigencia de la familia y abandono paterno. Es así, que la Fundación se hizo cargo de los problemas presentes en esa familia, evitando que los hijos de esta familia se encuentren en un ambiente de hostilidad. Esta institución brinda una variedad de profesionales especialistas para abordar y dar solución al tema, que conlleva a una seria dificultad de adaptación dentro de su entorno escolar que los han llevado a entrometerse en distintos problemas conductuales comprometiendo a profesores y estudiantes.

1.3. Contexto Empírico.
1.3.1. La comuna de Castro

La presente investigación se desarrolló dentro de la comuna de Castro, específicamente en la localidad de Nercón, ubicada a 5 km al sur de la capital provincial. Las principales instituciones con la que cuenta la localidad son iglesia, la escuela Ana Nelly Oyarzún que data del año 1938 y la junta de vecinos. Posee además, servicios básicos como agua potable y luz eléctrica.

Escuela Ana Nelly Oyarzún Cartes de Nercón

La Escuela Básica Rural de Nercón es de tipo Municipalizado, dependiente de la Corporación Municipal de Castro; atiende a 84 alumnos, desde kinder a sexto año básico, bajo la modalidad de aula multigrado.


Por otro lado, la visión de este colegio, según su ideario, es tener una escuela en la cual se afiancen las habilidades culturales básicas. Que se establezcan interacciones entre profesores, alumnos, apoderados (en general con toda la comunidad) para tener una relación afectiva y significativa.

PROYECTO DE EDUCACIÓN INSTITUCIONAL (P.E.I.).

Misión: Formar integralmente a los alumnos para que piensen en forma creativa con una actitud positiva, solidaria y con mayores expectativas, capaces de insertarse en su medio como personas responsables.

Visión: Se quiere tener una escuela en la cual se afiance las habilidades culturales básicas. Que se establezcan interacciones entre profesores, alumnos, apoderados (en general con toda la comunidad) para tener una relación afectiva y significativa.

Principios: Los principios de la escuela son que los niños serán considerados como los actores más importantes del proceso educativo, en conjunto con los padres y/o apoderados, por último este establecimiento pretende establecer normas de convivencia que permitan que la educación sea un proceso compartido entre la escuela y el hogar.

La estructura de la escuela es de madera y planchas de zinc. Cuenta con 3 salas con cursos combinados, una sala del proyecto de integración, 2 baños para los estudiantes y 1 baño de profesores; un patio techado y en el exterior un patio, invernadero, leñera y patio techado. Además, consta con un comedor y cocina, 1 sala de recursos informáticos con 6 computadores conectados a Internet y la oficina del director.

Fundación Mi Casa “Cisnes” de Putemún

La Fundación Mi Casa fue creada el año 1954 por el Padre Alfredo Ruiz Tagle, en Santiago de Chile, para dar albergue a niños que vivían en las calles, bajos los puentes.

En Castro, la residencia Cisnes de Putemún está funcionando hace 30 años. Comenzó con una matrícula de 11 niños aproximadamente y actualmente cuenta con 79 niños residentes.

La residencia de niños de Fundación Mi Casa, se encuentra ubicado en el sector rural de Putemún a 10 kilómetros de la ciudad de Castro y posee varias dependencias, distribuidas de la siguiente manera:

Una casa, donde se encuentra la administración de la institución, oficina del director, asistente social y psicólogo. Consta de un total de 5 dependencias y dos baños.

Además los niños están divididos por grupos, y cada grupo está en un pabellón tipo cabañas: Cabaña “Peques”, Cabaña “Barrabases”, Cabaña “Medianos”, Cabaña “Mediano Grande”, de las cuales, cada uno consta de un dormitorio grande, baño y comedor.

También hay un comedor principal y una sala de juegos. Se anexa a esta infraestructura la cocina y el economato (almacén de artículos de primera necesidad) y junto a la cocina la lavandería.

En una estructura de madera de dos plantas, se ubica en el primer piso la sala de reuniones y en el segundo la ropería. También se dispone con un gimnasio y patio techado, siendo las dependencias en su mayoría de madera.

Actualmente existe la casa del pre-egreso, donde viven alrededor de 9 jóvenes entre 18 a 23 años, que se encuentran en la culminación de su enseñanza media, enseñanzas superiores y jóvenes que se encuentran trabajando. La finalidad de esta modalidad, es tener mayor independencia y poder a su vez asumir las responsabilidades de llevar una casa y prepararse en algún momento para la vida independiente.

1.4. Contexto investigativo

La investigación se enmarca en la comuna de Castro, la cual administrativamente pertenece a la provincia de Chiloé (décima región de los Lagos). Dentro de esta comuna se encuentra la localidad de Nercón en donde está ubicada la escuela Ana Nelly Oyarzún Cartes, ubicada aproximadamente a 5 kilómetros, por la ruta 5 sur, de la capital provincial.


1.4.1 Características de la provincia de Chiloé

La isla grande de Chiloé está situada geográficamente entre los paralelos 41º 46" y 46º 59" Latitud sur, y los 72º 30" y 75º 26" Longitud Oeste. Tiene una superficie de 9.181,6 km² y la comuna de Castro es de 472, 5 km².


1.5. Justificación

Los problemas sociales existentes en Chiloé son muchos y de gran variedad teniendo directa repercusión en los niños, siendo las principales denuncias, violencia intrafamiliar, alcoholismo, incumplimiento del rol parental y una inexistencia de los servicios básicos.

El Juzgado de Menores de Castro ingresa un promedio anual de 500 niños con distintos casos de vulneración de derechos. Por lo que esta entidad, en algunos casos que no tienen solución a corto plazo, dictamina que deben ser derivados a distintas instituciones que den solución a los problemas que enfrentan las familias de Chiloé, como instituciones de evaluación diagnóstica y apoyo psicológico por los traumas que pudieran acarrear las situaciones vividas.

La Fundación Mi Casa, considerado como un hogar de protección de menores, tiene la función de acoger y reinsertarlos a sus familias que por diversas razones no son capaces de satisfacer las necesidades mínimas para entregar una vida digna a sus hijos. Proporcionando un ambiente que se acerque a una familia proveyendo alimentación, vestuario, educación, etc. Sacándolos del riesgo social que implica estar en una familia con serios problemas estructurales y económicos a modo de alejarlos y evitar la absorción de los problemas hasta la solución de ellos, en los casos que es posible.

Estos niños que han sufrido, por culpa de los adultos y sociedad en general, tienen cargas emocionales que no le permiten tener un desarrollo socioafectivo, expresado en la poca o casi nula adaptación social para enfrentar una sociedad dinámica y discriminatoria. El afecto, el cariño, el amor, la solidaridad es para ellos una cuestión que se les ha entregado a gotas y aporta poco para una seguridad emocional y vida armónica futura. Estos niños demuestran una dureza y fortaleza emocional reflejada en una personalidad insegura que conlleva al poco interés de relacionarse con personas adultas. Sin embargo, acercándose un poco a ellos, denota que son niños muy sensibles y abiertos a las personas que demuestran interés en ellos.

En distintas escuelas nos encontramos con niños que presentan conductas desadaptativas y malos hábitos que van en contra de la adaptación que exige un sistema escolar. Además, diversos trastornos de personalidad, que trae como consecuencia un ambiente escolar desfavorable para la enseñanza aprendizaje y la convivencia escolar.

Por lo anterior, creemos que un estudio basado en el entendimiento emocional, e intentando abarcar todas las aristas posibles de este fenómeno que permita mostrar una visión de las condicionantes de sus conductas, que inhiben la adaptación al medio social; sería de gran significancia para profesores y directores que permita una conciencia colectiva dejando en claro que los niños no son los únicos culpables de sus actos. Creemos que el entendimiento de este fenómeno ayudará a encontrar un camino hacia una orientación adecuada para evitar la deserción escolar y la caída a ciertos vicios sociales, como la delincuencia.


1.6. Relevancia

Es necesario mencionar la importancia que tiene la adaptación para la realización de las actividades escolares dentro del establecimiento educacional, puesto que, la desadaptación influye de manera negativa en el proceso de enseñanza y aprendizaje. La presencia de una desadaptación trae consigo un sinfín de problemas tanto para el docente y comunidad en general, dificultando el trabajo escolar. Es un desafío para el contexto educativo abordar el tema de forma clara y pertinente permitiendo el reparo de estas conductas que a la larga conllevan a la desadaptación social de muchos niños y jóvenes que son vulnerados de sus derechos.

El presente estudio, pretende generar una reflexión acerca de los niños provenientes de la Fundación Mi Casa de Putemún, los cuales muchas veces son segregados de la convivencia cotidiana, ya que presentan en la mayoría de los casos una limitada adaptación social siendo el fiel reflejo cultural de sus familias.

Por lo tanto, esperamos que esta investigación sea un aporte para la escuela Ana Nelly Oyarzún Cartes y la Fundación Mi Casa, especialmente para los profesionales encargados de la educación de estos niños. Queremos proporcionar conocimientos que ayuden al tratamiento de estos niños con altos niveles de desadaptación social, desde un trabajo en conjunto entre ambas instituciones para entregarles una educación de calidad. Sin duda, este trabajo ampliará la visión con respecto al tema de la adaptación social y las conductas desadaptativas para la aplicación de estrategias pedagógicas eficaces que permita el desarrollo integral de los niños.

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CAPÍTULO II:

OBJETIVOS


2.1. Objetivo general


Describir e interpretar el proceso de adaptación de niños de la Fundación Mi Casa en la escuela Ana Nelly Oyarzún Cartes de Nercón.


2.2. Objetivos específicos



1. Describir el proyecto de reinserción familiar de la Fundación Mi Casa.

2. Describir la eficacia de la aplicación de estrategias disciplinarias para generar un clima que permita la adaptación de los niños de Fundación Mi Casa.

3. Describir las conductas que presentan los niños de la Fundación Mi Casa en el contexto escolar de la escuela Ana Nelly Oyarzún Cartes de Nercón.

4. Describir la relación entre los hermanos Luís y José, pares y sus Padres.

5. Describir la incidencia cualitativa de sus experiencias de vida en la adaptación social.

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La psicología contemporánea aún parece estar muy influenciada por los paradigmas empiristas que aceptan una realidad única y universal que es igual para todos y cada uno, que existe independientemente del observar del observador. De acuerdo a esta manera de pensar, las habilidades cognoscitivas de un organismo son esencialmente pasivas, respondiendo a un orden externo en el que el significado de las cosas ha sido previa y objetivamente definido. En esta mirada, “la mente humana evoluciona como un receptor pasivo del orden externo, que la determinará casi en su totalidad” (Guidano, 1991)

Los seres humanos somos seres sociales: vivimos nuestro ser cotidiano en continua imbricación con el ser de otros. Esto, en general, lo admitimos sin reservas. Al mismo tiempo “los seres humanos somos individuos: vivimos nuestro ser cotidiano como un continuo devenir de experiencias individuales intransferibles. Esto lo admitimos como algo ineludible” (Maturana, 2006)


En esta línea de reflexión, Humberto Maturana (1987)
[4], plantea que primero, “los cambios estructurales que un sistema sufre en su historia individual, necesariamente siguen un curso contingente a la secuencia de interacciones del sistema cuando opera como totalidad en su dominio de existencia, y segundo, las interacciones actuales que un sistema sufre, y de ahí, los cambios estructurales gatillados en él, siguen un curso contingente a los cambios estructurales del medio cuando este cambia en una manera operacionalmente independiente del sistema que contiene”.

Tomando estas consideraciones básicas en el desarrollo estructural del ser humano con la interacción al medio, entendemos la adaptación social como el proceso por el cual un grupo o un individuo modifica sus patrones de comportamiento (estructuras mentales) para ajustarse a las normas imperantes en el medio social en el que se mueve. “Al adaptarse, un sujeto abandona hábitos o prácticas que formaban parte de su comportamiento, pero que están negativamente evaluadas en el ámbito al que desea integrarse, y eventualmente adquiere otros en consonancia con las expectativas que se tienen de su nuevo rol y opera tomando como base las habilidades sociales con las que el sujeto ya cuenta”
[5]. Hay que tener en cuenta que la adaptación se produce en un sistema social “en el que los miembros de un conjunto de seres vivos constituyan con su conducta una red de interacciones que operen para ellos como un medio en el que se realicen como seres vivos y en el que ellos, por lo tanto, conserven su organización y adaptación y existan en una coderiva contingente a su participación en dicha red de interacciones” (Maturana, op. cit.)

Los seres vivos existen siempre inmersos en un medio en el que interactúan. Más aún, como “el vivir de un ser vivo transcurre en continuos cambios estructurales como resultado de su propia dinámica interna, o gatillados en sus interacciones en el medio, un ser vivo conserva su organización en un medio sólo si su estructura y la estructura del medio son congruentes y esta congruencia se conserva”. Esta congruencia estructural entre ser vivo y medio (cualquiera que éste sea) se llama adaptación (Maturana, op. cit.).

La adaptación también es entendida como “un criterio operativo y funcional de la personalidad, en el sentido de que recoge la idea de ver hasta que punto los individuos logran estar satisfechos consigo mismos y si sus comportamientos son adecuados a los requerimientos de las distintas circunstancias en que tienen que vivir” (Hernández & Jiménez, 1983)
[6]

“Un individuo puede tener una serie de características (personalidad) y puede estar más o menos ajustado (adaptación), constituyendo la propia adaptación una característica de la personalidad y siendo la personalidad la determinante de la adaptación. Ello significa que desde los rasgos de personalidad se puede predecir la adaptación y que desde ésta se puede definir la personalidad. Sin embargo, para efectos educativos y de intervención psicológica, nosotros preferimos manejar el concepto de adaptación, aunque dentro de ella existen diferentes rasgos de personalidad” (Hernández & Jiménez, op. cit.)

Por otro lado, es preciso tener en cuenta a Quintana (1980)
[7] cuando opina que la primera de las principales funciones sociales de la educación es la adaptación del individuo a las exigencias del grupo social:

“El individuo nace asocial («asocial» psicológicamente, aunque «social» antropológicamente; es decir, por el destino que le marca su naturaleza). Vivir es estar integrado en la sociedad; esta integración tiene sus exigencias: el individuo ha de aprenderlas, debe formarse los hábitos por ellas requeridos, y esos aprendizajes es la educación quien se los da. A esto lo llamamos socialización del individuo, que es un cometido, fundamentalmente, de la educación. Gracias a ella la sociedad incorpora a sí misma a sus nuevos miembros, perpetuando de este modo su existencia en el tiempo”.

Por lo tanto, la estructura presente de un ser vivo es siempre el resultado de una historia en la cual sus cambios estructurales han sido congruentes con los cambios estructurales del medio. “Todo ser vivo se encuentra donde se encuentra en su presente como resultado de esa historia, en una continua transformación de su presente desde su presente” (Maturana, op. cit.).

Según Moraleda (1987)
[8], el proceso de socialización se produce de dos posibles formas, a través de:

1º. La iniciación a la vida social por impregnación. La familia, su ambiente y su clima es un medio especialmente rico y complejo de relaciones interpersonales que favorece y multiplica...

2º. La iniciación a la vida social por el control de la conducta. El desarrollo social significa la adquisición de la capacidad para comportarse de conformidad con las expectativas sociales...

Asimismo, siguiendo con el análisis del concepto de adaptación, “es la adopción de una serie de criterios que determinan lo que es considerado como “normal” y que, por tanto, definen las conductas en cuanto se ajusten o no a esa supuesta normalidad” (Salmerón y Soriano1989)
[9].

Por otro lado Moreno (1999)
[10], señala que “para adaptarse debe existir una interiorización, que es un estado mental que permite interactuar y calibrar la experiencia interactiva con el entorno, que permite adaptarnos al entorno. Cuando compartimos dicha experiencia con alguien y calibra de la misma forma la intersubjetividad”, nos hallamos ante un significado compartido. Es decir, debe producirse un entendimiento con el otro para que exista la adaptación. Es como si dijéramos “vamos a buscar puntos de encuentro para que nos podamos entender y para que yo pueda mejorar mi adaptación contigo y tú, la tuya para conmigo” (Moreno, op. cit.).

Mirando desde otro punto de vista, Maturana (1993)
[11] dice que, “el amor es un fenómeno biológico básico, y es la emoción que constituye la existencia social”, por ende, para èl el amor consiste en una conducta o clase de conductas a través de las cuales el otro aparece como un legítimo otro en coexistencia con uno en circunstancias que el otro puede ser uno mismo. De acuerdo con él, no es un asunto de legitimar al otro, o de hacer cosas intencionalmente para legitimar al otro, es un asunto de la conducta a través de la cual la legitimidad del otro no es negada, aún en el desacuerdo.

3.2. Hacia un concepto de conductas desadaptativas

El comprender el por qué una persona se comporta de una u otra forma, siempre ha sido un tema que ha generado la aparición de varias corrientes psicológicas, para conocer los orígenes de la conducta.

Para poder entender el concepto de conducta debemos remontarnos a los postulados de las distintas corrientes conductistas. “La conducta tenía un significado que consideraba que los seres humanos tenemos un funcionamiento parecido al de una máquina que recibe estímulos y genera respuestas”.
[12]

El conductismo en la psicología avoca al uso de procedimientos estrictamente experimentales para la observación de conductas (respuestas) con relación al ambiente (estímulo). El conductismo se desarrolla en los principios del siglo XX por el psicólogo americano John B. Watson. “En ese entonces la psicología era considerada predominantemente como el estudio de las experiencias internas o sentimientos a través de métodos subjetivos o introspectivos. Watson no negaba la existencia de experiencias internas o emociones, pero insistía que estas experiencias no podían ser estudiadas porque eran imposibles de observar. (Diccionario Enciclopédico De Ciencias De La Educación, 2005.) El conductismo es un movimiento de la psicología que considera a la conducta como observable y medible

“El hombre es una máquina orgánica montada y lista para funcionar” (Watson, 1961)
[13]. Además, este autor indica que el ser humano es una máquina que actúa según los reflejos condicionados.

El llamado padre del conductismo, Watson, dice que “nada de las conductas que el hombre hace, lo hace por causas de tipo constitucional ni por razones de tipo personal. Son las condiciones de vida, las asociaciones contingentes de estímulo-respuesta las que hacen a cada hombre comportarse de una u otra manera” (Watson, op.cit.).

Según Thorndike (1898)
[14], “la conducta se explica por las consecuencias satisfactorias o insatisfactorias que ha tenido en experiencias pasadas (ley del efecto)”. Por tanto, el hombre va desarrollando emociones durante la vida determinantes de sus comportamientos o conductas.

Así, “la frecuencia de conductas de “ira”, “miedo” y “amor” (tres emociones básicas) dependen, no de la persona como agente interno y autónomo, sino de la historia del condicionamiento de cada uno” (Watson, op.cit).

Para el llamado “conductista radical” Skinner (1974)
[15] “Lo que el hombre hace es el resultado de unas condiciones específicas, y una vez descubiertas éstas, podemos anticipar y, hasta cierto punto, determinar sus acciones”

A partir de las tres emociones básicas, aparecen las conductas que llamaremos desadaptativas y también llamadas perturbadoras, problemáticas, desadaptadas e inadecuadas en el ámbito escolar

A lo largo de nuestra vida y a partir de las experiencias que van moldeando nuestra personalidad, “el hecho de crecer en diferentes medios sociales y físicos hace que cada niño desarrolle distintos patrones de conducta” (Dabas 1998)
[16]. Un factor importante y determinante ocurre en el ambiente en el que crece el niño, como la familia y los que la componen, en donde aparecen diariamente actitudes y comportamientos que los niños las hacen propias, reproduciéndolas en las relaciones con sus pares y en el contexto escolar, que son observables diariamente.

Esta corriente psicológica es mecanicista e insta a la automatización de las conductas en oposición a un individuo que por voluntad o por si mismo realice cosas, estas han aportado bastante en el cambio de conductas desadaptativas en la pedagogía tradicional.


3.2.1. Conductas adaptativas

Por conducta o comportamiento normal, según Monereo (1999)
[17] “se entiende como la habilidad para conformarse con lo que la sociedad espera de cada uno. Quien se adapta a lo que la sociedad exige es normal y quien no se adapta es anormal o diferente”. Además señala con respecto a la normalidad de la conducta que la adaptación en la sociedad no siempre es sinónimo de normalidad, hay personas que se conforman y aceptan las estructuras sociales como medio de controlar la ansiedad que les producen ciertos trastorno internos. A estos sujetos no se les puede llamar normales sino conformista o ritualista.[18] Ahora bien si una conducta normal es aquella que está sometida a las reglas de la sociedad, estas reglas son altamente cambiantes no sólo temporalmente sino geográficamente

Según Valles & Valles (1996)
[19] “el comportamiento adaptativo es otra denominación que ha venido empleándose para hacer referencias a las habilidades requeridas por el sujeto para funcionar independientemente en el entorno social”

Monereo (op.cit.) por su parte define la conducta adaptativa como “el comportamiento de un individuo que se atiene eficazmente a los estímulos y pautas exigidas en su medio ambiente”. Incluye todas las situaciones que sirviéndose de la experiencia pasada se acomoda a las nuevas situaciones.

A su vez, continuando con Valles & Valles (op.cit.) “las habilidades sociales son conductas que se manifiestan en situaciones interpersonales; estas conductas son aprendidas y por tanto pueden ser enseñadas, son capacidades especificas requeridas para ejecutar competentemente una tarea. Son conductas necesarias para relacionarse e interactuar con los iguales y con los adultos de forma efectiva”.

Por lo tanto conductas adaptativas en un contexto escolar es cuando el niño acepta y respeta ciertas normas de convivencia (relaciones interpersonales) y trabajo pedagógico para un ambiente propicio en el que se logre la enseñanza-aprendizaje. Sin negar la permanente participación en las actividades de aula.
3.2.2. Conductas desadaptativas

Por otra parte el Diccionario de Pedagogía y Psicología (2002) entiende como conductas desadaptativas como “una conducta que en una situación específica se aparta de la norma considerada apropiada”. El desadaptado presenta alteraciones apreciables en las áreas del funcionamiento cognoscitivo, comportamiento social y autocontrol.

Para Monereo (op.cit.) es “la respuesta inadecuada a la situación dada. Consiste en poner en práctica mecanismos insuficientes, innecesarios o contraproducentes para alcanzar los objetivos que implica una determinada situación”.

“Las conductas que no se adaptan al ambiente dentro del aula y al nivel de unidad educativa muchas veces tienen su origen en un padre rechazante, que provoca baja tolerancia a la frustración, y el rechazo puede generar todo tipo de conductas desadaptativas” (Valles & Valles op.cit.). Las cuales se ven reflejadas en el comportamiento que desarrolla el niño en el aula, en la relación con sus pares y profesores, considerando conductas tales como, la falta de atención en instrucciones y explicaciones, no obedecer instrucciones del profesor, desconocer normas explícitas, no respetar turnos, molestar a otros y presentar conductas o respuestas agresivas.

Por otro lado, algunos padres no dan importancia a sus hijos o fuerzan a ser lo que no es, lleva al niño a sentir una falta de confianza en sí mismo. El niño se siente así inseguro y pueden surgir en él actitudes rebeldes que más tarde pueden transformarse en conductas desadaptativas o en un conflicto directo de los padres.


3.3. Convivencia escolar

En Chile se ha tomado la convivencia escolar como un factor de gran importancia para la calidad de la educación y que repercute directamente en la enseñanza aprendizaje. Por tanto la educación tiene como finalidad el desarrollo integral de niños y niñas, contribuyendo a su vida social para una vida ciudadana responsable.

El Ministerio de Educación de Chile (2005) hace alusión de la importancia de la convivencia escolar señalando que “Indudablemente, una buena convivencia es un factor de éxito del aprendizaje y contribuye efectivamente a evitar y contener los actuales problemas sociales que repercuten con gran fuerza en los colegios y liceos, sin embargo, más allá de su contribución a estos propósitos constituye un bien por si mismo en la formación ciudadana de los estudiantes. Así lo han entendido y expresado amplios sectores de nuestro país, que a través de distintas formas han contribuido a delinear los objetivos y principios de estas políticas”.

La convivencia escolar es una construcción colectiva y dinámica, ya que, es fruto de las interrelaciones de todos los miembros de la comunidad escolar y se modifica de acuerdo a los cambios que experimentan esas relaciones en el tiempo. Así concebida, la calidad de la convivencia es responsabilidad de todos los miembros de la comunidad educativa, sin excepción (Ministerio de Educación op.cit), señalando además, que en todas las comunidades educativas varía por las relaciones interpersonales que se generan dentro de ella, indicando que no existe un modelo único de convivencia escolar, pero si incluyendo los principios rectores de la política de convivencia escolar que debieran considerar los establecimientos educacionales de nuestro país: La constitución Política de la República de Chile; la Declaración Universal de los Derechos Humanos; La Convención de los Derechos del Niño; La Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza Nº 18.962 de 1990; Los Derechos Supremos de Educación Nº 240 del 1999 y Nº 220 de 1998, y en los que respecta a los Objetivos Fundamentales Transversales; el Instructivo Presidencial sobre Participación Ciudadana y la Política de Participación de Padres, Madres y Apoderados en el sistema educativo

La convivencia escolar es la interrelación entre los diferentes miembros de un establecimiento educacional. Ella tiene gran incidencia en el desarrollo ético, socio-afectivo e intelectual de alumnos y alumnas. “La convivencia no se limita a la relación entre las personas, sino que incluye las formas de interacción entre los diferentes estamentos que conforman una comunidad educativa, por lo que constituye una construcción colectiva y es responsabilidad de todos los miembros y actores educativos sin excepción” (Ministerio de Educación, 2005)

La calidad de una buena convivencia escolar contribuye de forma decisiva a generar una formación de calidad ciudadana para construir relaciones interpersonales adecuadas para una vida social favorable para el desarrollo de las nuevas generaciones de nuestro país. Por cuanto, “la convivencia y la disciplina son elementos indispensables en todas las sociedades, para así alcanzar las metas que se han propuesto. Convivir, vivir con los demás en orden, en paz y de manera solidaria son aspectos realmente indispensables en todas las colectividades humanas” (Traver & Miñambres 1997)
[20], siendo la escuela una de ellas que debe contribuir a una socialización interna de todos sus participantes.

El Ministerio de Educación de Chile (1999) plantea que la escuela es por naturaleza un lugar y espacio de convivencia escolar. Aquí conviven, se relacionan y se comunican permanentemente niños, niñas, jóvenes y adultos constituyéndose así en un grupo humano más amplio y cercano a la sociedad en la que posteriormente los jóvenes se insertarán como ciudadanos adultos”

La escuela como institución integrada por personas formadas y en formación que puede llevar a la confrontación de ideas, costumbres, hábitos, conductas, etc, se hace necesario la construcción de normas y reglas que haga posible un ambiente grato y una organización eficiente del trabajo escolar. Traver & Miñambres (op.cit.), afirman que “la comunidad educativa y sus distintos miembros (profesores, alumnos, personal no docente, padres, etc.), han de ser partícipes de los mismos ideales educativos, y regulados en el proyecto educativo del centro”.

La convivencia escolar es, entonces, un factor importante que debe evitar el afloramiento de conductas desadaptativas para un marco de la buena enseñanza, que contribuya a la responsabilidad social individual y colectiva, para mantener la disciplina y el orden en nuestras escuelas. Dichas conductas “son conductas que van contra los derechos personales de los alumnos a ser respetados por los compañeros y lesionan los derechos a aprender/enseñar en un clima de pacífica y tranquila convivencia escolar” (Vallés, 1997)
[21]

Por lo tanto los colegios deben fomentar las condiciones de una buena convivencia como son la paz, el orden y el sosiego, y estas se consiguen solo si impera un ambiente de convivencia correcto y adecuado, “la disciplina es un elemento inherente a la convivencia” (Traver & Miñambres, op cit,) “la disciplina escolar no es un problema en sí misma, sí lo es precisamente cuando no existe, es mala o cuando es sentida como tal por los miembros de los centros educativos. Esta última es la percepción que hoy en día tienen gran número de profesionales de la enseñanza en todo el mundo; lo que ha llevado a algunos estudiosos del tema a afirmar que la disciplina escolar es un gran reto del siglo XXI” (Traver & Miñambres, op cit,)

Por otra parte Vallés (op.cit.) dice que “los comportamientos o conductas desadaptativas interfieren en la calidad de la enseñanza y la capacidad educativa de los profesores de manera negativa, entre los que las enfermedades de origen “profesional” causadas por la situación que viven en el aula y que no tiene nada que ver con sus expectativas están alcanzando índices preocupantes”.

Sin duda los principales agentes socializadores en una entidad educativa son los profesores quienes deben propiciar un ambiente que permita una buena convivencia para la construcción de conocimientos de sus alumnos. “Un clima afectivo propicio para el aprendizaje es aquel en el que los estudiantes sin sentirse amenazados, trabajan con la convicción que el profesor está genuinamente interesado en sus aprendizajes, como también en ellos como personas” (Manterola 1998)

Ya hemos definido en el apartado anterior que, desde nuestro planteamiento, “las conductas desadaptativas, son un problema, ya que constituyen un impedimento –tal vez el mayor- para que alumnos y profesores puedan ejercer libremente su deber y su derecho a la educación, finalidad primordial para la que el contexto escolar, materialización y concreción del sistema educativo, exista” (Vallés op.cit.)

Si se mejora la convivencia escolar, también se logran mejores aprendizajes. “Con un mejor clima escolar, hay mejores condiciones para la motivación y para que toda la comunidad escolar se involucre en las tareas educacionales, hay mayor colaboración y respeto y por tanto aprendizajes más significativos”. (Bryk & Schneider, 2002).
[22] Entonces, en una escuela no se puede dejar de lado la convivencia escolar trabajándolo de forma seria y paralela o transversal para proporcionar una enseñanza-aprendizaje de calidad y así asegurar una vida ciudadana estable y acorde con los requerimientos de la sociedad chilena.

3.4. La Familia

La familia como base de la sociedad es entendida como el primer modelo de socialización de niños y niñas. Tomando en cuenta que ésta entrega de las primeras herramientas para desenvolvernos en la sociedad. Representa entonces, el centro del modelado de conducta y primer creador de valores para los niños (Fernández, 1999)
[23]. A esa misma dirección Satir (1972), sostiene que:

“el adulto actual se apoya en aquella persona que aprendió a ser durante su niñez. La infancia es aquella época en que se cimientan los fundamentos de la vida. Y estos son establecidos por los adultos que tienen a su cargo el proceso de crianza. Por ende, el hoy es la “niñez” del futuro”

El Diccionario de Pedagogía y Psicología (op. cit.), señala que “es la unidad social formada por un grupo de individuos ligados entre sí por relaciones de filiación, parentesco o matrimonio. La familia es la institución social por excelencia, constituye un área de desenvolvimiento social y es el primer grupo de referencia del que disponen los individuos”. “Las personas se incorporan directa y universalmente desde el mismo momento en que ve la luz, siendo este grupo el encargado de transmitirle aquellos valores básicos que le servirán para incorporarse en este primer grupo y que facilitarán la socialización que realizarán otras agencias seguidamente. ” (Pérez & Cánovas, 1995)
[24]

Dicho en otras palabras “la familia es la primera escuela de las personas, en ella aprende a personalizarse, humanizarse y socializarse; aparece aquí el rol fundamental de la familia, el ser educadora y forjadora de hombres y mujeres” (Artola & Piezzi, 2000)
[25]. Es por esto, que la familia se concibe como el núcleo fundamental de la sociedad ya que es aquí donde la persona nace, crece y desarrolla las primeras habilidades sociales logrando en ella aprender a socializarse.

Desde un punto de vista psicológico el Diccionario de Pedagogía y Psicología (op.cit.), al respecto, señala que:

“Las relaciones familiares han sido consideradas como un elemento fundamental en el proceso de desarrollo de la personalidad y conductas, ya que desde temprana edad constituye un marco de referencia de actitudes y valores que marca las futuras relaciones interpersonales. Brinda afecto y seguridad emocional a través de la compleja red de interrelaciones que establece entre sus miembros”.

3.4.1. Las funciones e influencia de la familia en el desarrollo de los hijos

Según Artola & Piezzi (op.cit.) “la familia debe cumplir funciones que involucran la satisfacción, afecto y seguridad de cada uno de sus miembros; socialización de los niños y jóvenes; información de la identidad cultural e individual y la generación y reproducción de la fuerza de trabajo. Sin olvidar que las instancias de la comunicación y diálogo no pueden estar ausentes”.

Las funciones más típicas de la institución familia por los autores anteriores se pueden sistematizar de la siguiente forma:
- Es ser el primer ente socializador.
- Brindar protección a sus integrantes.
- Educar a sus hijos.
- Fortalecer la personalidad.
- Formar en valores y transmitirlos de generación en
generación.
- Transmitir la identidad tanto cultural como individual.
- Formar éticamente a sus integrantes.

A lo anterior se puede agregar que “la familia tiene una función de responsabilidad mutua entre los cónyuges, en las tareas comunes, en la educación de sus hijos y en el sostenimiento del hogar “(Artola & Piezzi, op.cit.)

Ochaíta & Espinosa (1995)
[26] hacen referencia a la familia como la combinación de dos o más personas unidas por lazos de consentimiento mutuo, nacimiento y/o adopción o acogida que, juntas, asumen responsabilidades para distintas combinaciones de los siguientes aspectos:

- Mantenimiento físico y cuidado de los miembros del
grupo.
- Incorporación de nuevos miembros mediante la
procreación o la adopción.
- Socialización de los niños.
- Control social de los miembros.
- Producción, consumo y distribución de bienes y servicios.
- Forma afectiva.

De la forma en cómo el niño desarrolle los primeros contactos afectivos en la familia, configurará su desarrollo intelectual y su proceso de socialización. González y Barrigüette (1999)
[27], plantea que “cuando el niño asiste a la escuela amplía los contextos de socialización externos al hogar, pero sin que desaparezca la influencia de los padres sobre la autoestima, motivación, etc. y sobre el comportamiento general del niño; hasta este momento las normas se han aceptado, pero a partir de entonces este patrón de conductas se acepta y va acompañado de afectos; cuando esto no sucede, el niño comienza a desarrollar conductas agresivas, comportamientos antisociales que se manifiestan en ambientes externos del hogar, pudiendo llegar al bloqueo mental del niño”.

Para Satir (op.cit.), “una vez que el ser humano llega a este mundo, la comunicación resulta ser el factor más importante que determina el tipo de relaciones que vaya a tener con los demás y lo que le suceda en el mundo que los rodea”.

La familia es el mejor ambiente en donde debiera sentirse cómodo el niño, puesto que, “es donde el niño desarrolla el apego que les sirve como primeros modelos para relacionarse con sus pares y profesores dentro del contexto escolar”. Como también “el niño se enfrenta a los primeros conflictos interpersonales sociales y provoca déficit en el desarrollo emocional y genera distintos niveles de ansiedad y de desórdenes ansiosos” (Hansen, Sanders, Scout & Last, 1998)
[28], especialmente si los padres sufren de ansiedad y/o depresión y si se producen conflictos y discordias en forma sostenida. “Las experiencias familiares negativas pueden influir en la autopercepción del niño, en su capacidad de control emocional y conductual, y estas cogniciones pueden contribuir a que se desarrolle y mantenga la ansiedad” (King, Mietz & Ollendick 1995)[29].

Estos tipos de conflictos en la familia son precedentes para que se produzcan desajustes emocionales en los hijos. “Niños criados bajo condiciones de abusos físicos y emocionales tienen más posibilidades de desarrollar trastornos psicológicos y problemas conductuales” (Kolvin, Miller, Fleeting, & Kolvin 1988)
[30]. Las alteraciones conductuales siempre indican la presencia de problemas familiares produciéndose hasta la agresión hacia sus compañeros de escuela. Así también, “la vivencia continuada de discrepancias producidos entre el padre y la madre, así como de conductas sociales inadecuadas de sus padres, desarrollará un proceso de aprendizaje vicario cuyo modelamiento conductual determinará la replicación del mismo en la escuela” (Castro 1996)[31]


Por otra parte, “un modelo educativo familiar hipernómico, punitivo con excesivos refuerzo aversivos, o por el contrario una actitud por parte de los padres permisiva, despreocupada, exenta de limites, provocará en el niño desarrollar una mayor predisposición hacia la ejecución de conductas perturbadoras en la escuela” (Castro, op.cit.)


Nadie niega la importancia de la familia en la sociedad. Sin embargo, en esta época contemporánea, la incertidumbre por la permanencia de la estructura tiende a aumentar por el incremento de la disolución de las familias por distintos motivos. Según Jadue (2003)
[32], “si un estudiante pertenece a una familia uniparental y es de nivel socioeconómico y cultural bajo, está en alto riesgo de presentar tanto problemas de rendimiento en la escuela como en sus vivencias personales y sociales, ya que en su medio familiar, escolar y social existen características que lo predisponen a presentar dificultades académicas y personales, dadas las experiencias negativas a las cuales está expuesto”.

Con respecto a los problemas que haya tenido la familia divorciada,” la llegada de un padrastro puede ocasionar que él o los hijos de la madre los perciban como un extraño y posiblemente lo vean como un intruso en su espacio familiar. Esto tiene poco o nada que ver con su bondad, o el hecho que lo puedan querer” (Satir op.cit.)


La socialización del ser humano, cuya etapa primaria y más precoz ocurre en el ambiente familiar, “está dada por la relación madre-hijo. Recientemente se ha reconocido que el padre también es parte esencial de la socialización primaria, pues amplía la gama de experiencias del niño, además de tener influencia sobre la madre” (Kottow 1995)
[33]. Por lo tanto, “la ausencia del padre, limita en el niño la adquisición de experiencias y, por lo tanto, el desarrollo de la socialización y de la adaptación a la escuela” (Jadue 1996)[34].

3.5. El maltrato infantil

La Convención sobre los Derechos del Niño, ratificada por Chile en 1990, en su artículo 19, establece que los Estados Partes adoptarán todas las medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas apropiadas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual, mientras el niño se encuentre bajo la custodia de los padres, un representante legal o de cualquier otra persona que lo tenga a su cargo.

UNICEF define como víctimas de maltrato y abandono a aquellos niños, niñas y adolescentes de hasta 18 años que “sufren ocasional o habitualmente actos de violencia física, sexual o emocional, sea en el grupo familiar o en las instituciones sociales”.
[35]

Por su parte el Ministerio de Educación de Chile (
2005), a cualquier acción u omisión no accidental que, desde una relación de dependencia y/o abuso de poder, cause detrimento en la integridad física, psicológica y social del niño o que amenace su desarrollo físico y psicosocial normal. La acción u omisión puede provenir de cualquier ámbito, familiar o extrafamiliar, incluyendo el institucional. Entendiéndose por acción a la agresión directa, sea ésta física, psicológica o sexual. Se entenderá por omisión, a la falta en proporcionar cuidados tanto físicos como psicológicos que un niño necesita, de acuerdo a su edad y características individuales, de parte de las personas o instituciones que tengan que brindarles protección y cuidado (Ministerio de Educación, op.cit.). o en términos mas simples se entiende como la “no satisfacción de las necesidades de la infancia” (Simón, López & Linaza, 2000)[36]

En Chile, el 73,6% de los niños y niñas sufre violencia física o sicológica de parte de sus padres o parientes. El 53,9% recibe castigos físicos y un 19,7% violencia sicológica. Un 26,4% de los niños, niñas y adolescentes nunca ha vivido situaciones de violencia por parte de sus padres.
[37]

Para la UNICEF dentro del grupo familiar se distinguen los siguientes tipos de maltrato:

Maltrato físico: Toda agresión que puede o no tener como resultado una lesión física, producto de un castigo único o repetido, con magnitudes y características variables.


Maltrato emocional: El hostigamiento verbal habitual por medio de insultos, críticas, descréditos, ridiculizaciones, así como la indiferencia y el rechazo explícito o implícito hacia el niño, niña o adolescente. También se incluye el rechazo, el aislamiento, aterrorizar a los niños o niñas, ignorarlos y corromperlos.


Abandono y negligencia: Se refiere a la falta de protección y cuidado mínimo por parte de quienes tienen el deber de hacerlo y las condiciones para ello. Existe negligencia cuando los responsables de cubrir las necesidades básicas de los niños no lo hacen.


Abuso sexual: Es toda forma de actividad sexual entre un adulto y un niño, niña o adolescente. Incluye la explotación sexual. Fuera de la familia pueden darse otros tipos de maltratos, como los niños que sufren en conflictos armados, o que viven en la calle. Otras formas de violencia extrafamiliar hacia los niños son el uso habitual de disciplinas violentas o humillantes en instituciones, la explotación sexual y la pornografía infantil.


3.5.1. El castigo

El castigo, pues, es considerado un recurso educativo, a pesar de su carácter aversivo y de no generar conductas nuevas, “en la medida en que contribuye al mantenimiento de la continuidad estructural” (Pérez, 2003)
[38] no es propiamente un reforzador, un castigo puede ser de carácter negativo o positivo, en función de la supresión que se dé de un estímulo agradable tras una conducta incorrecta o de la aplicación de un estímulo aversivo tras una conducta inadecuada respectivamente. Así, entendemos por castigo “el procedimiento educativo consistente en presentar un estímulo aversivo o en suprimir un estímulo positivo de manera contingente a la conducta contraria a la pretendida con la educación, y que tiene por finalidad evitar que se repita o reducir la probabilidad de aparición de esa respuesta en el futuro sin necesidad de volver a aplicar el castigo” (Gargallo y Llopis, 1993; Sarramona & López, 1999)[39].

La Alianza Internacional Save the Children
[40], considera que “cualquier castigo físico o castigo humillante degradante es una forma social y legalmente aceptada de violencia contra los niños y niñas que vulnera sus derechos fundamentales a la integridad física y la dignidad humana”. El castigo físico y psicológico puede adoptar diversas maneras incluyendo dos categorías de castigo que pueden ocurrir juntos o separados:

Castigo físico, o la amenaza del mismo que incluye golpear a un niño con la mano o con un objeto (como un palo, un cinturón, un látigo, un zapato…) patear, sacudir o lanzar a un niño, tirarle del pelo, forzarle a estar en una posición humillante o dolorosa o forzarle a hacer excesivo ejercicio físico o quemarle.

Castigo degradante o humillante que toma diversas formas como el castigo psicológico, el abuso verbal, la ridiculización, aislar o ignorar a un niño o niña.

Se ha demostrado ampliamente que muchas veces “el efecto del castigo es temporal, siendo sólo eficaz cuando se dan toda una serie de circunstancias concretas, pero reapareciendo dicho comportamiento cuando estas circunstancias varían” (Cervera & Feliú, 1995)
[41]. Tiene el castigo, además, el gran problema de ir acompañado, a menudo, de efectos emocionales secundarios, experimentados tanto por el niño que recibe el castigo como por el adulto que lo administra: ansiedad, cólera, miedo, sentimientos de culpa, etc.

Si el castigo, por otra parte, se repite con frecuencia, suele producirse en el niño marginación y una actitud de rebeldía, tendiendo a tomar represalias y pudiendo quedar perturbadas las habilidades que el niño esté desarrollando debido al estado de ansiedad que suele acompañar al castigo. Además, “las consecuencias del castigo no actúan solamente mientras éste tiene lugar, sino que se prolongan durante más tiempo y tienen unos efectos acumulativos que pueden interferir en la adquisición de diversos aprendizajes, tanto sociales como personales o académicos” (Cervera & Feliú. op.cit.).

Un hecho básico e incuestionable es que los niños aprenden más y mejor sin castigo físico. En las últimas décadas se ha comprobado que si se les refuerza con gestos o frases cariñosas, los niños realizan fácilmente los aprendizajes. En términos cotidianos es igualmente importante y necesario, además de establecer límites, comunicar o explicitar abiertamente a los niños cuando sus conductas son positivas y deseadas.

La comunicación es verbal y no verbal. Desde muy chicos los niños aprenden a interpretar los gestos, tonos de voz y conductas de sus padres. Si a un niño se le hace cariño siempre, si se le transmite con gestos y palabras lo importante que es para sus padres y familiares, aprenderá que es una persona valiosa y caminará seguro por la vida.

Por el contrario, si un niño sólo recibe descalificaciones, golpes o indiferencia se deteriora fuertemente su autoestima porque se siente poco querido e importante para sus padres. Una de las tareas centrales que tienen los padres en la educación y formación de sus hijos es ponerles límites, es decir, impartir disciplina. Estas normas deben ser claras, de manera que los niños sepan qué conductas están permitidas y cuáles no.
[42]

3.6. SENAME y Fundación Mi Casa

El SENAME
[43], es una institución que tiene como misión institucional

Contribuir a proteger y promover los derechos de niños, niñas y adolescentes que han sido vulnerados en el ejercicio de los mismos y a la inserción social de adolescentes que han infringido la ley penal a través de la oferta de programas especializados, en coordinación con actores públicos y privados.

Los objetivos estratégicos para dar solución a los problemas sociales en niños son los siguientes:

1.- Impulsar la especialización de la institución en los ámbitos de "protección de derechos" y "adolescentes que han infringido la ley penal", a través de iniciativas legales, reglamentarias, administrativas y organizacionales.

2.- Desarrollar y optimizar la oferta de programas hacia niños, niñas y adolescentes vulnerados en sus derechos, ejecutados por organismos acreditados o directamente por el Servicio, teniendo como finalidad contribuir con la protección y promoción de sus derechos considerando para ello el protagonismo de la familia y la comunidad.

3.- Desarrollar la oferta de programas hacia los adolescentes que han infringido la ley penal, ejecutados por organismos acreditados o directamente por el Servicio, teniendo como finalidad la responsabilización y la inserción familiar y social.

4.- Mejorar los sistemas de gestión e incorporar cambios tecnológicos que contribuyan a mejorar la eficiencia institucional.

Sus clientes, beneficiarios o usuarios que atiende son:

- Niños, niñas y adolescentes vulnerados en sus derechos en situación de exclusión social
- Adolescentes imputados de infringir la ley penal
- Niños, niñas y adolescentes susceptibles de ser adoptados
- Familias de niños, niñas y adolescentes atendidos
- Personas adoptadas en búsqueda de sus familias biológicas
- Personas en conflicto con su maternidad / paternidad
- Personas adultas demandantes de adopción.
[44]

El SENAME tiene varias instituciones dentro de sus redes de apoyo, dentro de estos está La Fundación Mi Casa

La Fundación dirige sus esfuerzos hacia la acogida y recuperación de niños entre 3 y 18 años en riesgo social, debido a la carencia de un medio familiar normal, producto de la desintegración familiar a nivel estructural (abandono o fallecimiento de los padres) ó funcional (evasión de roles parentales, convivencias inestables, incapacidad física o psíquica, agresividad y violencia intrafamiliar).

Los niños deben pasar por tres etapas: acogida, que busca mitigar el impacto que significa salir de sus hogares de origen; tratamiento psicológico, que incluye al niño y su familia, proceso que es coordinado por los profesionales de los Centros de Tratamiento y Diagnóstico (CDT); y egreso, etapa en la cual los menores ya son capaces de valerse por si mismos.

En sus comienzos se contó con un primer hogar en La Cisterna, y hoy, después de 50 años de esfuerzo hemos levantado 21 hogares y cinco escuelas distribuidos a lo largo del país, y se ha transformado en una sólida entidad benéfica que quiere acoger a más niños y brindar mejores condiciones, con atención especializada a todos aquellos menores que presentan retrasos pedagógicos, como también cobijar a aquellos que se han destacado por su excelencia académica.

Los objetivos de La Fundación Mi Casa son los siguientes:

Transmitir al niño los valores fundamentales de la familia, es el objetivo que persigue la Fundación en su proyecto de vida para los menores que acoge.

Junto al concepto de familia, otro de los aspectos más importantes para la Fundación es la educación, preocupación primordial de todos quienes ponen su esfuerzo a diario en la labor de formarlos, protegerlos y motivarlos.
[45]


3.7. La disciplina en las escuelas multigrado

Para el Diccionario Enciclopédico de Ciencias de La Educación (op.cit.)

“El aula multigrado es una estrategia diseñada para países, regiones o comunidades con limitaciones de cobertura; en estas aulas participan alumnos de diversos grados de modo simultáneo, y dada la complejidad se requiere de una adecuación curricular imaginativa para atender al mismo tiempo a niños y niñas de diversos grados y edades en un mismo espacio; asimismo, el o la docente necesita contar con herramientas didácticas adecuadas a esta realidad, y mucha creatividad pedagógica. En las escuelas con aulas multigrado la atención a la diversidad es crucial, ya que en tiempo real habrá que dirigir a varios grupos heterogéneos con necesidades distintas, y sobre todo en edades diversas, lo que requiere un alto grado de control disciplinar para evitar distractores excesivos".

Nogales (s.a.)
[46] presenta algunas de las causas que pueden ser factores para las conductas desadaptativas dentro del aula:

Problemas de conducta y ausencia de éxitos. Muchos problemas de conducta son consecuencia directa de las emociones negativas con relación a todo el mundo de la enseñanza (fracaso repetido en clase), como no entienden se aburren en clase, automáticamente pasan a otras actividades que puedan ser fuente de interés, como molestar al profesor y a sus camaradas de clase.

Autoconcepto. El fracaso constante influye inevitablemente en la opinión de los niños sobre sí mismos. Un autoconcepto negativo nos deja con una sensación de inadaptabilidad e incompetencia y una propensión al derrotismo al enfrentarnos a las mismas tareas.

Influencias sociales sobre la conducta. Es el caso de la mala conducta de toda la clase que haya sido desencadenada por actos de alumnos aislados que pronto arrastran a toda el aula o grandes sectores de ella.

Factores de desarrollo cognitivo y problemas de conducta. Es el caso de la problemática que se da cuando en una clase, por ejemplo, hay alumnos que ha alcanzado el periodo de las operaciones formales y otros que no, y el profesor centra su acción formativa en las operaciones abstractas.

Factores afectivos y problemas de conducta. Los problemas afectivos (aquellos asociados con las emociones y la personalidad) pueden influir notablemente en la conducta de la clase.

Unos de los principales aspectos para entregar una educación de calidad es la disciplina dentro del contexto escolar, especialmente dentro del aula de clases, por la incidencia que esta tiene en la dinámica del desarrollo de las actividades académicas.

Así concebida, la Enciclopedia de Ciencias de la Educación (1998) señala que es un “conjunto de medidas y reglas establecidas con el objetivo de ordenar el desarrollo de una clase o el funcionamiento correcto de una institución.”

Existen distintas definiciones de distintos autores que a continuación entregaremos
[47]:

Para Taner (1978), “disciplina es el entrenamiento necesario para desarrollar un autocontrol a fin de obtener una conducta ordenada”.

Bruce (1975) dice que “La disciplina consiste en estrategias educativas diseñadas para liberar del conflicto institucional que la sociedad le obliga a vivir y a protegerlo de la subordinación a los roles sociales preestablecidos, tendientes a identificar y cambiar las peculiaridades de la escuela dentro de un sistema social.”

Otro interesante enfoque es el que presenta Compayre, (citado por Gómez, Mir y Serractas, 1997) “La disciplina es la parte de la educación que asegura el trabajo de los discípulos al mantener el orden en la clase.”


Para Malley (1995)
[48] la disciplina es un elemento importante para la realización de las clases. Y para contribuir a una disciplina adecuada señala que “Los niños aprenden mejor de las acciones, no de lo que les decimos. Para enseñarles el buen comportamiento a los niños, debemos hacer más que dar simples indicaciones verbales. Los niños probaran los límites de las acciones”

Para este problema presente en la mayoría de los establecimientos Everson & otros (1993)
[49] presentaron un listado con principios y lineamientos para el manejo efectivo del aula.

1. Alistar el salón de clases: estar seguro de que el espacio del salón de clases y los materiales están listos para comenzar el año escolar.

2. Planear reglas y procedimientos: pensar acerca de cuales procedimientos deben seguir los estudiantes para funcionar de manera efectiva en el salón de clases y en el ambiente escolar; decidir qué conductas son aceptables; desarrollar una lista de procedimientos y reglas.

3. Consecuencias: decidir por anticipado las consecuencias de la conducta apropiada y la inapropiada en el salón de clases y comunicárselas a los estudiantes; cumplirlas de manera consistente.

4. Enseñar reglas y procedimientos: enseñar a los estudiantes las reglas y procedimientos de manera sistemática; incluir en las lecciones planes para el comienzo de las secuencias escolares para la enseñanza de reglas y procedimientos, cuando y cómo serán enseñadas y cuándo ocurrirá la práctica y la revisión.

5. Comienzo de las actividades escolares: desarrollar actividades para los primeros días de escuela que impliquen a los estudiantes con facilidad y mantener un enfoque de grupo completo.

6. Estrategias para problemas potenciales: planear estrategias para enfrentar problemas potenciales que pudieran trastornar la organización y el manejo del salón de clases.

7. Supervisión: supervisar de cerca las conductas de los estudiantes.

8. Detener la conducta inapropiada: manejar la conducta inapropiada y disruptiva en forma inmediata y consistente.

9. Organizar la instrucción: organizar la instrucción para proporcionar actividades de aprendizaje en niveles adecuados para los estudiantes en las clases.

10. Responsabilidad de los estudiantes: desarrollar procedimientos que responsabilicen a los estudiantes de su trabajo.

11. Claridad de la instrucción: Ser claro cuando se presenta información y se dan instrucciones a los estudiantes.

Cuando el problema de la disciplina no se logra manejar de manera adecuada los resultados que veremos serán alarmantes. Por lo que Ruiz (2002)
[50] señala que “la situación es preocupante cuando afecta el rendimiento y logro académico del grupo y las acciones que realiza el docente son infructuosas, llegando al límite de expulsar al estudiante para lograr llevar la calma al grupo y estabilizar el ambiente escolar”.

En el mismo sentido Ruiz (op. cit.) dice que “estos niños muestran agresividad verbal y física hacia sus compañeros y maestros, conductas que violan la convivencia social y muestran rebeldía a la autoridad del maestro. Sin embargo, estos niños tienen el derecho a la educación y en muchas ocasiones el docente no comprende el por qué de sus acciones por lo que hay que realizar estudios en su contexto familiar y realizar un trabajo individual, con el objetivo de beneficiarlo y lograr sacarlo del circulo viciosos en el que constantemente esta inmerso”.
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CAPITULO IV
MARCO METODOLOGICO

4.1. Enfoque metodológico.

La percepción del mundo es motivo y resultado del conocimiento del mismo, que se ha venido construyendo a partir de sucesivas rupturas epistemológicas que se producen gracias a la curiosidad por conocer y explicar la realidad, capacidad humana que se enriquece con la habilidad de dudar y poner en tela de juicio lo establecido. Las grandes aportaciones teóricas han sido producto de intelectuales disidentes que han atendido más la riqueza de las contradicciones que las aparentes coincidencias simplistas de la realidad.

Esta investigación está basada bajo los principios del paradigma cualitativo que según Arnal (1996), la investigación cualitativa es comprender e interpretar la realidad, los significados y las intenciones de las personas (se busca construir nuevo conocimiento).

La razón de elegir una metodología cualitativa es porque,

"nos permite obtener una concepción múltiple de la realidad, al mismo tiempo que comprenderla de una manera reflexiva y crítica, y acercarnos al medio donde se realiza la acción". (Cabero y Hernández, 1995).

Así mismo Pérez Serrano (1994) se refiere a las posibilidades que ofrece como forma de reflexión en y desde la práctica, en un intento de comprender y profundizar en la realidad, realizándose la investigación en el propio proceso y considerando al individuo como sujeto interactivo, comunicativo y que comparte significado.

Por otra parte González (1995) sostiene que la investigación cualitativa generalmente se concibe de dos maneras: desde el punto de vista Metodológico y desde el punto de vista Epistemológico. Desde el punto de vista metodológico se denominan investigaciones cualitativas a las investigaciones que usan herramientas de obtención y manejo de información, que no necesariamente requieren el concurso de la matemática o la estadística para llegar a conclusiones. En el plano Epistemológico postula una concepción global fenomenológica, inductiva, estructuralista, subjetiva; orientada al proceso. Este método puede utilizar un diseño de investigación Etnográfico, investigación intensiva de caso único, historias de vida, hermenéutico, observación participante, estudio familiar intensivo.

Pastén, (1991) opina que la investigación de enfoque cualitativo, permite recopilar la información de los sujetos involucrados en el fenómeno, en cuanto testigos y actores de experiencias y prácticas cotidianas, productos de un entorno social, una historia personal y familiar y un contexto socioeconómico y cultural determinado.

Estos planteamientos nos permiten investigar y analizar una recopilación de información que dentro de sus contextos: escuela, familia y la Fundación Mi Casa de Putemún, el cual nos ayudará a comprender la problemática social desde un proceso inductivo de su realidad del cual son parte nuestros objetos de estudio.

4.2. Tipo de estudio

Dentro del marco de la metodología cualitativa, hemos elegido el estudio de caso. Como afirma Anguera (1986), se trata de un método de estudio, de formación e investigación que implica el examen intensivo y en profundidad de diversos aspectos de un mismo fenómeno.

Marcelo (1991) indica las siguientes posibilidades que presenta la utilización de los estudios de casos: totalidad, particularidad, realidad, participación, negociación, confidencialidad y accesibilidad.

A través del estudio de caso se pretende obtener la mayor cantidad de información por parte de los actores participantes, posibilitando el intercambio de sus percepciones. Ya que dicha información debe ser útil, relevante y manejable en función de los objetivos planteados.

Briones (1986) la define como la investigación empírica de un fenómeno determinado que se hace en uno o en algunos pocos grupos naturales, dentro de su propio contexto de ubicación. Dicho estudio refiere grupos o personas siempre y cuando sus características respondan al objeto de investigación; en situación se busca descubrir elementos o procesos, que den conocimiento e interpretación de la realidad en forma completa y profunda.

El estudio de caso puede clasificarse como intrínseco o instrumental. El primero porque el interés es en sí mismo, está dado y como profesores estamos de alguna manera obligados a investigar en nuestro grupo. Instrumental cuando el estudio de caso nos sirve para conseguir un entendimiento general, probar un proyecto, sistema o programa.

Esta investigación tuvo como grupo natural de estudio la escuela Ana Nelly Oyarzún Cartes de Nercón, perteneciente de la comuna de Castro, además la Fundación Mi Casa de Putemún, perteneciente a la misma comuna y en ella el fenómeno de estudio es el proceso de adaptación de los niños de Fundación Mi Casa de Putemún en el contexto escolar.

Este estudio, es de tipo Descriptivo / Interpretativo, que según Hernández y Fernández (1999) se entiende como “aquellos estudios que buscan detallar las propiedades importantes de personas, grupos, comunidades o cualquier otro fenómeno que sea sometido a análisis”. Describir situaciones o eventos, cómo es y cómo se manifiestan determinados fenómenos, se centran en medir con la mayor precisión posible. Necesita un avanzado conocimiento del área que se investiga para plantear las preguntas específicas a las cuales se les busca dar respuesta.

Esto es posible gracias a que los métodos cualitativos buscan generar datos descriptivos, que den cuenta, en un nivel personal, los motivos y creencias que están detrás de las acciones de la gente, por medio de sus propias palabras, habladas o escritas y la conducta observable en los informantes claves.


4.3. Técnicas de recolección de información

La recolección de datos fue seleccionada por los investigadores con especial atención una vez elegido el tema a estudiar. Razón por la cual los investigadores basados en lo que propone este tipo de metodología, investigaron a estos estudiantes en el contexto y en las situaciones en que se encontraban, para así tratarlos de comprender dentro de su marco de referencia, esto es en el la escuela Ana Nelly Oyarzún Cartes de Nercón, lugar donde asisten a clases, además del hogar de residencia “Cisnes”, perteneciente a la Fundación Mi Casa de Putemún.

En primer lugar se realizó la observación no sistemática. Según Briones, (1989), “es aquella que se realiza de manera abierta sin una estructuración previa y sin el uso de instrumentos especiales para recoger los datos. Se usa en estudios de exploración con el fin de encontrar orientaciones generales para estudios posteriores. En esta tarea el investigador trata de observar a las personas sin que ellas se den cuenta de su trabajo o que le están sirviendo de informantes”, siendo desarrollada en conjunto a través de la práctica profesional. De esta manera se pudo constatar el fenómeno observado tanto dentro como fuera del aula, recopilando antecedentes y evitando interferir la cotidianeidad de los alumnos y la relación que tenían entre pares de la escuela y Fundación, profesores y todos lo que los que componen una comunidad educativa.

Una vez identificados todos los estudiantes del establecimiento, sus juegos, formas de hablar y conductas se llevó a cabo la interacción con estos niños utilizando la observación participante.

Según Taylor & Bogdan (1990) la observación participante “involucra la interacción social entre el investigador y los informantes durante la cual se recogen datos de modo sistemático y no intrusito. Se trata de captar la realidad social y cultural de una sociedad o grupo social determinado, mediante la inclusión del investigador en el colectivo objeto de su estudio”.

Para Briones (1987) esta técnica implica necesariamente una fuerte y sostenida interacción entre el investigador y las personas-grupo-objeto de estudio, en el propio contexto de estas últimas. Durante ese periodo, el investigador recoge la información que exigen sus objetivos de búsqueda.

Cabe mencionar que la observación participante se realizó, principalmente, en las aulas multigrado de 3º y 4º básico y 5 y 6º respectivamente, como también en los pabellones
[51] de la Fundación Mi Casa. En ambas instituciones se realizó, además de la observación, apoyo tanto pedagógico hacia los niños, tomando notas del comportamiento de estos; como también colaboración a los profesores en las distintas actividades desarrolladas dentro del establecimiento educacional.

Continuando con Taylor & Bogdan (op.cit) la observación participante parte de la idea de que existen muchas realidades que no pueden ser observadas de forma unitaria, por lo que cabe una diversificación en la interpretación de dicha realidad. Se trata de comprender los fenómenos, de indagar la intencionalidad. La fuente de los datos son las situaciones naturales, siendo el investigador el principal instrumento de recogida de datos. Investigador y sujeto de investigación se interrelacionan de forma tal que se influyen mutuamente.

La observación participante, es pues, algo más que una técnica, es la base de la investigación cualitativa, que se ocupa del estudio de los diferentes componentes culturales de las personas en su medio: las relaciones con el grupo, sus creencias, sus símbolos y rituales, los objetos que utilizan, sus costumbres, sus valores, etc. Como tal enfoque admite la posibilidad de incorporar una pluralidad de técnicas a la investigación, de hecho podría considerarse como un ejercicio de alternancia y complementariedad entre observación y entrevista, aunque ambas se utilizan desde la óptica de que el investigador forma parte de la situación estudiada.

La investigación etnográfica o cualitativa, y por ende la observación participante, implica al menos dos componentes que interactúan continuamente: el investigador (el yo) y el grupo (el otro). Hay que conjugar la conceptualidad del “otro” con la conceptualidad del observador para llegar al conocimiento más aproximado a la realidad objetiva. La información producida a través de la observación participante corresponderá siempre a estas dos categorías, dos discursos diferentes que basan su racionalidad, respectivamente, dentro de un sistema particular o fuera de él (Velasco & Díaz de Rada, 1997).

Los datos recogidos se registraron en un cuaderno de campo en donde se registraron todas las descripciones e interpretaciones de lo observado en las conductas de Luís y José.

Para la recolección de información se aplicaron como instrumentos las entrevistas no estructuradas. Según Briones (op.cit.) “es una entrevista abierta, libre que contiene solo orientaciones desde el objetivo general del estudio, se usa como guía de entrevista”. Este entrega lineamientos generales al entrevistado y es una guía de proceso de recolección de información. Dicha entrevista se utilizó para recoger antecedentes en la Escuela Rural Ana Nelly Oyarzún Cartes de Nercón: Director, Inspectora y Educadora de Párvulos; y en la Fundación Mi Casa de Putemún: Director e Inspectora del “pabellón Barrabases”
[52], Magistrada del Juzgado de Familia y un especialista en el área psicopedagógica.

Además, seguido de la entrevista no estructurada se utilizó como instrumento la historia de vida. Como señala Pujadas (1992) “se entiende por historia de vida, el relato biográfico, obtenido por el investigador mediante entrevistas sucesivas, en las que el objetivo es mostrar el testimonio subjetivo de una persona en la que se recojan tanto los acontecimientos, como las valoraciones que dicha persona hace de su propia existencia”. En la historia de vida el investigador es solo el inductor de la narración, su transcriptor y también, el encargado de "retocar" el texto, tanto para ordenar la información del relato obtenido en las diferentes sesiones de la entrevista, como para sugerir al informante la necesidad de cubrir los huecos informativos olvidados por el sujeto.

La historia de vida nos permite conocer íntimamente a las personas, ver el mundo a través de sus ojos, e introducirnos en sus experiencias. La historia de vida representa una rica fuente de comprensión en y por sí misma (Taylor & Bogdan, op. cit.), conociendo sus realidades en forma subjetiva, adentrándonos en el mundo más íntimo de los hermanos, y que posteriormente vimos la necesidad de corroborar “in situ” su relato visitando su hogar.

En la realización de la historia de vida, los investigadores guiamos las preguntas hacia un relato de sus vidas para el cumplimiento de los objetivos. A modo de ejemplo:

“Cuando estoy en el hogar yo me porto mal, la tía me dice que haga algo y yo no le hago caso, me pongo a saltar en los sillones y la tía me dice que me baje y yo no le hago caso. Juego con los chicos a las peleas y pasamos toda la tarde jugando nomás porque la tía es buena con ellos, con nosotros la tía es más exigente…”
[53].

4.4. Los actores participantes.

Para esta investigación, los actores participantes fueron dos estudiantes de la Escuela Rural Ana Nelly Oyarzún Cartes de Nercón, Castro y acogidos en la Fundación Mi Casa “Cisnes” de Putemún, también ubicado en la comuna de Castro. Ellos fueron derivados a esta institución por el Juzgado de Letras de Quinchao por las causas de abandono paterno, familia indigente y violencia intrafamiliar.

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Links de Internet:






[7] Idem.


[9] Idem.




[13] http://sparta.javeriana.edu.co/psicologia/publicaciones/actualizarrevista/archivos/V4N311conducta_conciencia.pdf

[14]http://sparta.javeriana.edu.co/psicologia/publicaciones/actualizarrevista/archivos/V4N311conducta_conciencia.pdf

[15]http://sparta.javeriana.edu.co/psicologia/publicaciones/actualizarrevista/archivos/V4N311conducta_conciencia.pdf














[29] Idem.

[30] Idem.


[32] http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0718-07052003000100008&script=sci_abstract&tlng=en


[34] Idem



[37] Ídem.






[43] SENAME sigla usada para referirse al Servicio Nacional de Menores






[49] www.uned.ac.cr/SEP/recursos/investigaciones/Psicopedag/ESTUDIO%20DESCRIPTIVO%20DEL%20MANEJO%20DE.pdf

[50] www.uned.ac.cr/SEP/recursos/investigaciones/Psicopedag/ESTUDIO%20DESCRIPTIVO%20DEL%20MANEJO%20DE.pdfIntroducción